No les interesa ni la verdad ni la justicia

Este 18 de febrero, la derecha opositora saldrá a la calle, mientras el gobierno mantiene la incertidumbre sobre cómo resolver la encrucijada, más política que jurídica. Socialismo Latinoamericano denuncia la movilización 18/2 como una maniobra política de connotaciones golpistas que nada tiene que ver con la verdad o la justicia.

Socialismo Latinoamericano • Izquierda Nacional

En la marcha del 18 participan, básicamente, dos clases de personas, los conspiradores y los ingenuos. A ninguno de los promotores le interesa la verdad o la justicia. Se trata de un acto claramente desestabilizador. Es inevitable encontrar similitud con actos similares previos a los golpes cívico-militares en 1955 y 1976, cuando desde la ultra izquierda a la ultra derecha se le hacía el juego a la oligarquía y el imperialismo.

Es una más de las movilizaciones que los sectores del poder real impulsan a través de sus instrumentos mediáticos con Clarín y La Nación a la cabeza, con dos objetivos centrales y concordantes: debilitar al gobierno y darle aire a una oposición tambaleante que no tiene otro argumento y proyecto que enfrentar al gobierno. Hoy un golpe de Estado en su forma tradicional es impracticable.

Hasta ahora el gobierno se ha mostrado dubitativo y hasta complaciente frente a lo que a todas luces es una maniobra con implicaciones internacionales. No sabemos si no atina a dar una respuesta efectiva o, por el contrario, está esperando el momento oportuno para darle un golpe contundente a la oposición con vistas a las próximas elecciones presidenciales.

El caso del atentado a la DAIA-AMIA lleva 20 años “investigándose” como parte de una operación de la CIA y el MOSSAD, de la cual la gestión y la muerte de Nisman son sólo dos capítulos.

CIA y MOSSAD, con apoyo de argentinos traidores llevan 20 años teniendo en el limbo la causa DAIA-AMIA y ahora pretenden hacer algo similar con la muerte de Nisman.

Esta operación está dirigida al gobierno pero es contra la Argentina, las causas de la misma no son acciones cuestionables del gobierno, sino algunos actos de no alineamiento, como el acercamiento con China, Rusia, Irán, o la no participación en la farsa montada en París luego del asesinato de doce provocadores franceses a manos de dos fanáticos religiosos, también franceses.

En el marco de la farsa de la “lucha contra el terrorismo” que la CIA y el MOSSAD han montado con la intención de recuperar la hegemonía de EE.UU. en el mundo es que se reavivó el fuego de la causa DAIA-AMIA, con el aditamento de la muerte (asesinato o suicidio) de Nisman.

Una densa humareda cubre los hechos relevantes de la causa. Con La Nación y Clarín al frente, los medios alineados contra el país se han encargado de azuzar a los argentinos que con los más variados y en ocasiones justificados motivos repudian al gobierno.

No nos sorprenda que la CIA y el MOSSAD estén preparando disturbios y hasta crímenes durante la marcha, para adjudicárselos al gobierno.

En este contexto, no se trata de caer en el maniqueísmo propio de las actuales circunstancias, no se trata de estar con el gobierno o ser opositor, se trata de defender los intereses del pueblo argentino frente a la oligarquía, el imperialismo y sus secuaces vernáculos.

No somos Nisman y denunciamos la movilización 18/2 como una maniobra política de connotaciones objetivamente golpistas que nada tiene que ver con la verdad o la justicia.

 

Deja una Respuesta

Tu correo electronico no será publicado.