La URSS y la segunda guerra mundial

Hay quienes comparan a lo que fue el comunismo realmente existente con el nazismo, llegando a considerar a ambos como ideologías totalitarias y a poner en pie de igualdad a los avances del ejército rojo en la segunda guerra mundial con los de la Wehrmacht. 

Canadá, abril 30 de 2020 • Pablo Rivera •  Cada 9 de mayo se celebra en varias ciudades de Rusia la victoria de la URSS sobre el nazismo, recordemos que aquel conflicto le costó a la URSS la muerte de 27 millones de sus ciudadanos entre militares y civiles.

Concluida la segunda guerra mundial la percepción en la mayoría de los países era que la URSS tuvo un rol protagónico en la victoria sobre la Alemania nazi pero poco a poco tanto en los medios de comunicación como en las aulas de clase de muchos países del mundo  su rol fue disminuido llegando incluso a reducirlo a la caricatura de cómplice del nazismo.

El objetivo de la presente nota es demostrar el disparate del segundo punto porque el lector que quiera investigar sobre el papel fundamental de la armada roja en la victoria sobre el nazismo encontrará suficiente documentación al respecto. Lo que pretendemos con esta nota es combatir la tendencia de condenar al socialismo equiparándolo con el fascismo. Como socialistas no nos podemos desentender de esto porque sabemos que el objetivo de la burguesía es criminalizar al marxismo para quitarle a la clase obrera su mejor arma de lucha.

Hay quienes comparan a lo que fue el comunismo realmente existente con el nazismo, llegando a considerar a ambos como ideologías totalitarias y a poner en pie de igualdad a los avances del ejército rojo en la segunda guerra mundial con los de la Wehrmacht. Estos ‘’análisis’’ por así decir carecen de toda validez sociológica porque no tienen en cuenta la diferencia entre las bases sociales entre ambos regímenes políticos. Sabemos que la base social del fascismo es la pequeña burguesía frustrada movilizada por el gran capital para aplastar al proletariado. En cambio la URSS fue un Estado construido por obreros y campesinos pero que por motivos históricos tuvo una deformación burocrática consecuencia del atraso y de la guerra civil. Lenin lo había dicho: -durante la guerra civil el imperialismo en su afán de destruir a la revolución había logrado alcanzar  su objetivo por la mitad y esa mitad era la burocracia1.

Pero la burocracia estalinista no era una clase social, era más bien una élite parasitaria dentro de la revolución rusa. Ahora bien, un parasito no se mueve fuera del cuerpo que lo contiene, en ese sentido cuando avanzaba la armada roja, sí, desde luego, avanzaba la burocracia pero también avanzaba la revolución que la contenía y eso representaba un progreso social e histórico para los trabajadores de los países liberados del yugo nazi por el ejército rojo. Desde luego que ese progreso no descartaba la necesidad de luchar contra el burocratismo y sus abusos pero había que hacerlo sin dejar de defender al socialismo y a las conquistas sociales de la revolución de octubre.

Por supuesto que alguien podrá argumentar que el objetivo de Stalin no era el de liberar a los pueblos de Europa del Este pero como marxistas sabemos que la progresividad de ciertos acontecimientos históricos no se puede reducir a factores subjetivos como la intencionalidad de los individuos. Además el imperialismo pretende que el pacto Ribbentrop-Mólotov le dió inicio a la guerra. Se habla mucho de ese pacto firmado entre la URSS y Alemania el 23 de agosto de 1939 pero curiosamente se omite hablar de los Acuerdos de Múnich firmados el 30 de septiembre de 1938 entre Francia, Inglaterra y Alemania que le permitieron a Hitler anexionar 30% del territorio checoslovaco, y lo más escandaloso es que durante la firma de esos acuerdos ningún representante de Checoslovaquia estuvo presente. Curiosamente también se omite hablar del acuerdo  franco-alemán de Ribbentrop y Bonnet de no agresión firmado el 6 de diciembre de 1938, borrando el previo pacto de asistencia mutua entre Francia y la URSS de 1935 que buscaba frenar el expansionismo de Hitler. Curiosamente también se omite que en agosto de 1939, Stalin había ofrecido a Francia e Inglaterra una alianza y el envío de  un millón de soldados para contener a Hitler y de que esa propuesta fue rechazada, fue solo una semana después de ese rechazo que Ribbentrop y Molotov firmaron el pacto de no agresión2.

Finalmente si para algunos señores el nazismo y el comunismo realmente existente eran lo mismo que nos expliquen porque en el ejército rojo había 500 mil judíos entre los cuales 200 eran generales.

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