La saga ártica de Camila y de Hernán, activistas de Greenpeace

Guillermo Hamlin.

Cuando navegamos por el sitio web de Greenpeace International, atraídos por las costosísimas campañas que la transnacional despliega en todos los medios, todas las opciones nos conducen indefectiblemente a una última opción: para colaborar con sus hazañas hay que donar. Esto nos remite, por su similitud, a las costosísimas campañas publicitarias que se emiten a diario por televisión, en donde se invita a los telespectadores a que LLAMEN YA! para adquirir a un supuesto precio irrisorio, todo tipo de pócimas milagrosas, para adelgazar en pocos días, o para recuperar la cabellera perdida en un santiamén, etc. uno no puede menos que preguntarse cómo es que esas empresas gasten tanto en esas publicidades donde el engaño es tan evidente. ¿Quién puede creerse eso? Pues la prueba de que hay quien lo cree es la persistencia de la campaña publicitaria.

Lo mismo puede decirse de las onerosas campañas publicitarias de Greenpeace DONE YA! por supuesto, para salvar al planeta. ¿Quién puede creerse eso? La prueba de que hay quien lo cree, es que ha invertido una enorme cantidad de dinero en todos los medios del mundo entero, para mostrar a la propia ONG y a sus treinta agentes, apresados por la justicia rusa, como supuestas víctimas de ésta, según ellos, desmesurada reacción de las autoridades rusas ante la inocente “cruzada para salvar al Ártico de la contaminación”. También prueba de que hay quien cree en Greenpeace es el reclutamiento que hace de jóvenes como es el caso de Camila.

Jóvenes que, al impulso de nobles ideales, se enrolan en estas campañas, sin imaginarse ni por asomo, cuáles son las verdaderas motivaciones de la empresa transnacional Greenpeace, la que, además de los inmediatos objetivos recaudatorios, milita entre las filas del imperialismo como agitador social por excelencia, en sus despliegues geopolíticos. No se le ocurrió a Camila preguntarse, porqué Greenpeace en lugar de ir al norte no va hacia el sur e intenta abordar plataformas petroleras inglesas que están contaminando el Mar Argentino, frente a Malvinas, cerca de la Antártida. Hubiera sido una causa más simpática para Camila. ¿No es cierto? ¿Será que las plataformas rusas contaminan y las inglesas no lo hacen? ¿O no será que, además de las donaciones de los ingenuos, hay otras “donaciones”, por supuesto más sustanciosas hechas por algunas empresas interesadas en la campaña del Ártico, y como dice mi amigo Daniel el Mejicano: “el que paga los mariachis elige la música” ?

Desde luego que no podía esperarse otra respuesta de las autoridades rusas ante el vandálico intento de abordaje de una plataforma petrolera de la empresa rusa Gazprom. Greenpeace lo sabía y especula con ello, cuánto más tiempo permanezcan presos, más dramática será la situación personal de sus agentes y a través de los medios de difusión se creará una creciente simpatía por la heroína y sus compañeros de aventuras, los que fueron convenientemente reclutados en diversos países, diversificando y potenciando así las posibilidades recaudatorias.

Durante varios días hemos visto por la televisión argentina, en reiteradas ocasiones, la carita aniñada de Camila Speziale, cuando al ser liberada bajo fianza se reencuentra con la madre. También hemos podido apreciar la emotividad de la situación de Hernán Pérez Orsial encontrarse con su mujer y su hija de un año. Todo muy emotivo, lo necesario para enfocar el tema como lo requiere la transnacional: la dimensión personal, el drama personal, que invita a la empatía hacia los pobres Camila y Hernán injustamente presos. Que los dramas personales alejen de las mentes de los espectadores, la indagación de los propósitos políticos detrás de la mascarada pseudoverde.

Salvo que lo de verde se deba al color de los dólares. La fianza pagada por cada agente fue de u$ s61.000. Si multiplicamos por 30 obtenemos la friolera de u$s 1.830.000, casi dos millones de dólares. Por supuesto que en el presupuesto de la transnacional deben sumarse los honorarios del cuerpo de abogados que defienden a sus agentes. También entre los gastos están los de “mano de obra”. Hernán, según declara su hermano en Clarín, es empleado de Greenpeace. Aunque los demás no lo sean y formalmente no tengan un sueldo, hay que pagarles los traslados, su alimentación, hospedaje, etc. Además están los costos del barco Artic Sunrise, que consume sus buenas toneladas de combustible para sus motores y para calefacción.

Éste presupuesto sólo puede ser solventado por una organización con cuantiosos recursos, precisamente la condición de Greenpeace International. La pregunta que siempre surge es ¿Cómo se financia Greenpeace? ¿De dónde sale todo ese dinero?

Cómo se financia Greenpeace

En el Suplemento Joven de Clarín del 13 de diciembre de 2013 S!, en su portada, se muestra el rostro sonriente de Camila y el gran titular de: Una piba con la remera de Greenpeace. En la página central del suplemento se exhibe un reportaje que la periodista Silvina Marino le hizo en San Petersburgo a Camila Speziale. El reportaje indaga en las motivaciones personales, los gustos y los sentimientos de Camila, su compromiso con la defensa del medioambiente, a la que considera una causa muy importante y que Greenpeace le dio la oportunidad de hacerlo, con valores que compartió toda su vida: la no violencia y el pacifismo. En fin, a pedir de boca de Greenpeace. Este reportaje-publicidad tiene también por supuesto un costo importante, viaje y estadía en San Petersburgo de la delegación periodística. ¿Quién paga todo eso?

Además de la pregunta sobre los recursos evidentes que maneja la ONG, surge ésta otra ¿Por qué los medios de difusión se ocupan tanto de Greenpeace? Greenpeace siempre está salvando algo. Las ballenas, las focas, etc. Y todas sus andanzas siempre son ampliamente difundidas por todos los medios masivos, televisión, periódicos, etc. Cuando, por otro lado Greenpeace genera algún descalabro evidente, los medios se llaman a rápido silencio ¿Por qué será?

Para conocer qué empresas multinacionales financian a Greenpeace, vamos a hacer uso de la legislación de los EEUU, que obliga a las Fundaciones Privadas sin Fines de Lucro, pertenecientes a aquellas y afincadas en su país, a presentar anualmente de forma pública, la fiscalidad de los pagos de todas estas donaciones que realizan a múltiples Organizaciones No Gubernamentales e impuestos a la Hacienda Pública, tanto gastos como ingresos, puesto que con sus donaciones desgravan cientos de millones de dólares al año.

Estas donaciones se pueden encontrar en los IRS FORM 990-PF (Return of Organization Exempt from Income Tax).

Greenpeace funciona en EEUU bajo varias formas jurídicas:

GREENPEACE FUND INC, GREENPEACE FUND Y GREENPEACE INC, todas incorporadas a GPUSA (Greenpeace USA). GREENPEACE FUND señala en su sitio web que proporciona ayuda financiera a todas las oficinas de Greenpeace en el mundo a través de apoyo económico a Greenpeace International con sede en Amsterdam, Holanda, y desde allí se ayuda financieramente a las filiales distribuidas en todo el planeta.

LOS PRINCIPALES APORTANTES DE GREENPEACE SON:

1. Rockefeller BrothersFund. John D. Rockefeller fue el fundador de Standard Oil, empresa petrolera que debido a su monopolio mundial fue declarada ilegal y dividida en 34 empresas controladas por los Rockefeller. Entre ellas Exxon Mobil Corporation. También la familia es dueña de los bancos JP Morgan Chase y City Bank.

2. Turner Foundation Inc. El conocido Ted Turner, magnate propietario de más de 70.000 hectáreas en la Argentina. Es el primer terrateniente de los EEUU con 700.000 hectáreas. Posee la mayor manada de búfalos (bisonte americano) del mundo formada por 27.000 cabezas. Organiza cacerías en las que cobra más de 10.000 dólares por cazador. Eso sí, las piezas cobradas deben entregarse a la empresa de Ted y la carne se comercializa a través de su cadena de restaurantes Ted´s Montana Grill. Fue el fundador de CNN y controla muchos medios alrededor del planeta. Esto explica por qué Greenpeace no lanza una campaña “Salvemos los búfalos” y las trapisondas verdes son tratadas con disimulo mientras que, sus campañas con buena imagen son difundidas a todo trapo.

3. Marisla Foundation o Homeland Foundation: GETTY. De la familia de John Getty fundador de la GettyOil hoy Lukeoil. Otra empresa petrolera. Nos viene a la mente el argumento que Greenpeace utiliza para desacreditar a algún científico que no concuerda con la teoría oficial del “calentamiento global antropogénico”: “debe estar financiado por las empresas petroleras” ¡Qué bueno! Igual que Greenpeace.

4. Charles Stewart MottFoundation. Charles fue fundador de la General Motors, proveniente de Buick. Ahora la General Motors produce a nivel global más de 9 millones de vehículos al año, alrededor del 12 % del mercado mundial. ¿Los vehículos automotores no consumen productos de

la industria petrolífera? ¿Estos vehículos no emiten gases contaminantes a la atmósfera, como el tóxico CO y además material particulado en parte responsable del “smog”?

Algunos ejemplos de campañas fraudulentas de Greenpeace

1. “Defensa del yaguareté en la selva de Yungas”. Luego de una extensa campaña realizada en defensa de los jaguares de la selva de Yungas, que incluyó la adhesión del pintor Uriburu, manifestaciones frente a la sede de Techint a los efectos de impedir la construcción del gasoducto NorAndino por parte de dicha empresa atravesando la selva, lobby en el congreso de la nación, y la campaña de acción psicológica denominada “Proyecto Yaguareté” en la cual presuntamente se hacía el seguimiento de ejemplares de jaguar por medio de collares GPS y se controlaban sus movimientos por medios satelitales. Pero éste fraude se descubrió cuando en Salta, Greenpeace fue denunciada por no pagar a un guardabosques sobornado el dinero acordado, por el que ponían collares GPS a terneros y a caballos, en vez de a jaguares. (El Tribuno de Salta, 26-08-04). Los objetivos de esta costosa campaña, culminaron “exitosamente”: la Jueza Federal de Salta, Susana Córdoba, en fecha anterior al escándalo de los collares GPS, ordenó la suspensión de las obras del gasoducto. De ésta manera, Greenpeace logró que la obra que Techint construía para la empresa de capitales franceses, Tracbetel, fuera adjudicada a la empresa GAS ATACAMA, de capitales estadounidenses y canadienses, cuyo gasoducto hace un recorrido más extenso y beneficia a minas de propiedad británicas.

2. “Defensa de las focas en Noruega”. Esta campaña fue realizada en conjunto entre Greenpeace y los grupos por la Defensa de los Derechos de los Animales, con el objeto de prohibir la importación de pieles de foca en Europa. El cineasta islandés Magnus Gudmunson filmó el documental “Supervivencia en el Alto Norte” donde muestra la lucha de los pueblos cazadores de Groenlandia contra los ecologistas. Describe la penosa situación en que quedaron estas poblaciones luego de la “exitosa” campaña de Greenpeace y de los Defensores de los Derechos de los Animales, logrando la prohibición de la importación de pieles de foca a Europa: un cuadro de dependencia de éstos pueblos cazadores de Islandia, Groenlandia e islas Feroe de la Seguridad Social y de crecientes tasas de suicidios desde que la actividad de la caza de focas fue devastada debido a la mencionada campaña. Este documental amplifica la mirada sobre la denuncia del prestigioso periodista dinamarqués Leif Blaedel, que demuestra que un corto publicitario filmado por Greenpeace fue falseado, contratando a torturadores de animales quienes masacraron varias focas para obtener sangrienta toma cinematográfica espantosamente convincente. Gudmunson fue demandado por Greenpeace por difamación y libelo ante varios tribunales de Europa. En mayo de 1992, los Tribunales de Noruega fallaron el caso a favor de Gudmunson, confirmando la validez de las pruebas aportadas por Leif Blaedel y Magnus Gudmunson en el documental. Como consecuencia de la exposición de éstos hechos, que naturalmente eran ignorados por casi todo el mundo, el presidente de Greenpeace Noruega, Bjorn Oekern, renunció a su cargo y al de Director de Greenpeace International por estar en desacuerdo con las metodologías utilizadas por Greenpeace para la recaudación de fondos, acusándola de que “nada de lo recaudado fue para

proteger el ambiente”. Junto con Bjorn Oerken se dieron de baja de Greenpeace Noruega sus 15.000 socios.

3. “Evitar el uso del venenoso cloro en Perú”. En 1991, el gobierno de Perú, atendiendo a los consejos de los “especialistas” de Greenpeace, detuvo la cloración del agua potable de Lima, capital del Perú. A los dos meses se desató la epidemia de cólera que todos recordamos. Esta acción criminal, exime de mayores comentarios.

Todas estas nefastas campañas fueron profusamente difundidas en los medios cuando las mismas fueron lanzadas, y pudorosamente silenciadas cuando alcanzaron sus objetivos.

Vemos entonces que Greenpeace, no sólo está financiada por empresas petroleras, de la industria automotriz y de los grandes medios, sino que es accionista de Shell (Clarin.​com, 15-03-2000) y junto con otras ONG transnacionales interviene en campañas en las que falsea datos, tergiversa informaciones y como resultado objetivo de sus intervenciones siempre salen beneficiadas empresas europeas y estadounidense en perjuicio de los intereses nacionales, como fue el caso de la exportación del reactor nuclear a Australia.

Hay que tener discurso ambiental propio

Precisamente debido a ese déficit de nuestros países es que Greenpeace resulta atractivo para la población joven que se interesa en los temas ambientales. No basta con desenmascarar a éstos farsantes y mostrar su condición de estafadores y agentes enemigos, debemos desarrollar institucionalmente un discurso ambiental propio, en donde se consideren nuestras condiciones particulares y formular nuestra propia agenda con nuestras reales prioridades y rechazar la posición actual de semicolonia que acepta pasivamente la agenda y prioridades fijadas por los países centrales.

Guillermo Hamlin, 13 de enero de 2014

Documentación: realograma.​net/​noticia/​greenpeace_​estafa/​ documentación/Rockefeller_Brothers_Fund_2003_IRS_990_PF_Pag92.pdf

Ecofascismo, Jorge Orduna, Editorial Planeta Mitos y Fraudes, Eduardo Ferreyra, www.​mitosyfraudes.​org

Ecología e Imperialismo, Roberto Ferrero, Ediciones del mar Dulce

Globotomía, Aramis Latchinian, Ediciones Punto Cero

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