¿Defender la libertad de expresión o defender a los trabajadores?

Como la libertad del burgués consiste en oprimir a los trabajadores, no podemos defender la libertad de forma abstracta y como un principio general que se eleva por arriba de la realidad social sin tener en cuenta la lucha de clases, que es la que determina realmente los acontecimientos.

PABLORIVERA

Alejandro Olazabal •  Macri ha arremetido contra la ley de medios con un DNU, y si bien debemos defender la libertad de expresión, debemos hacerlo con cuidado, sin caer en la trampa de la democracia burguesa y teniendo en cuenta la lucha de clases. Porque en una sociedad dividida en clases, la libertad de expresión y la libertad en general son relativas al conflicto que opone dichas clases sociales. En otras palabras lo que es libertad para una clase social equivale a privación de libertad para la otra.

Cuando un lobo viene a comerse a la oveja los dos no pueden ser libres al mismo tiempo. Aunque hasta un niño podría percatarse de ello, la burguesía quiere hacernos creer lo contrario con fórmulas abstractas.

Por eso los socialistas no podemos defender la libertad de expresión en forma abstracta, debido a la incompatibilidad de que trabajadores y burgueses sean libres al mismo tiempo. Si defendemos a los trabajadores contra la opresión oligárquico-burguesa, debemos saber que es solo quitándole al opresor su libertad de oprimirnos que lograremos liberar a los trabajadores. En ese sentido los medios de “información” del opresor son un arma que hay que arrebatarle. En otras palabras, nosotros los socialistas solo defendemos la libertad de expresión de los trabajadores. Pero como la libertad del burgués consiste en oprimir a los trabajadores, no podemos defender la libertad de forma abstracta y como un principio general que se eleva por arriba de la realidad social sin tener en cuenta la lucha de clases, que es la que determina realmente los acontecimientos. La libertad de la oveja es que el lobo no se la coma y la libertad del trabajador es que se acabe con el capitalismo.

De lo contrario, si no tenemos en cuenta la lucha de clases cuando hablamos de libertad, la oligarquía siempre recurrirá a las clásicas fórmulas y dirá, por ejemplo, que esta vez ha llegado al poder mediante “elecciones libres” y que hay que respetar la institucionalidad, aunque nosotros los socialistas sabemos muy bien que no existen elecciones libres en un país que no lo es, porque la sede de la oposición a los gobiernos patrióticos de América Latina se encuentra en Washington o en cualquier otra capital de una potencia aliada con EE. UU.

Existirán elecciones libres cuando la patria lo sea también. Cuando solo exista una oposición patriótica, no una oposición de mercenarios apoyados por monopolios mediáticos y transnacionales; ellos no son oposición, son una fuerza de ocupación extranjera.

Por eso, cuando defendamos la libertad de expresión tengamos en cuenta la lucha de clases, y hablemos de elecciones libres solamente cuando dejemos de ser una semicolonia del imperialismo.

De lo contrario, caeremos en las trampas de las fórmulas ideológicas burguesas. Porque para ellos libertad de expresión significa monopolio mediático, y detrás del espectro de las elecciones “libres” esconden el Estado semicolonial y la esclavitud del país.

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